¿Cómo hizo Pierre Omidyar, fundador de la famosa tienda de subastas eBay, para crear un emporio que facturó $3,000 millones de dólares en menos de una década? Cuentan que su compañía nació del capricho de su novia Pamela Wesley, que coleccionaba los caramelos de menta Pez creados en Viena en 1927, y necesitaba contactar a otros fanáticos. “¿Por qué no hacerlo por internet?”, pensó Pierre. Con el impulso de Pamela y la ayuda de The Enterprise Network (TEN), una prestigiada incubadora de negocios en Silicon Valley, desarrolló la plataforma tecnológica para hacerlo. Ahora, TEN también será el conducto para que 25 empresas mexicanas ofrezcan sus productos en el mercado de alta tecnología más importante del mundo. Por eso, desde el 28 de febrero pasado la incubadora abrió las puertas de México –Silicon Valley Technology Business Accelerator (TechBA), la primera aceleradora de negocios de este tipo–. Gracias a ello, empresas nacionales como Tralcom, un proveedor de servicios de enseñanza y capacitación electrónica, o Innovamédica, una compañía que diseña corazones artificiales y sistemas médicos de vanguardia, tendrán sus oficinas cerca de las de Cisco Systems, Intel o Apple. La aceleradora, nacida por iniciativa de la Secretaría de Economía (SE) en conjunto con el Tecnológico de Monterrey, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Panamericana, transfiere a las empresas prácticas de negocios para que puedan desarrollarse con mayor velocidad. Es parte de un esfuerzo para convertir a México en un centro tecnológico en donde sus empresas puedan competir con las de China, India y Canadá. Lo que intentan es atraer a aquellas empresas que tienen instalaciones propias en terceros países (offshoring) o en países vecinos (nearshoring), o incluso captar a los clientes de outsourcing tecnológico, un mercado valuado en $10,000 millones de dólares, según Meta Group del grupo Gartner. |