El 29 de abril, Bob Lutz, vicepresidente de General Motors (GM), escribió en su weblog que se alegraba del éxito de los Pontiac en AutoShanghai 2005, la exposición de autos china: “Dentro de diez años, cientos de millones de personas en Shanghai y sus alrededores tendrán ingresos suficientes para comprar coches”, se entusiasmó Lutz, uno de los pocos altos ejecutivos que ha iniciado la publicación de un weblog o blog diarios en línea. Ese mismo día, en la misma página, un lector que se identificó a sí mismo como Vasya dejó este comentario: “Me alegro mucho de que estén haciendo negocios ¡con la comunista China!” Los blogs (apócope en inglés de bitácora en línea de notas e ideas) son páginas de internet casi siempre personales, en las que sus dueños van dejando ideas, opiniones, fotos y todo lo que tengan ganas de compartir. Como un diario íntimo versión digital. Hay muchos proveedores de blogs gratuitos y son muy fáciles de diseñar y usar, lo que ha disparado su popularidad y ha formado una bulliciosa comunidad que comenta noticias y se relacionan intensamente unos con otros. Los mercados son conversaciones. Desde que los consumidores tienen algún poder, las empresas han hecho lo imposible por mejorar esta conversación. Desde la publicidad (una antigüedad: monólogo puro), los focus groups (cariño alquilado), los comunicados de prensa (credibilidad prestada de los diarios), sitios web tradicionales (nada más aburrido) hasta los últimos intentos tecnológicos (la atención al cliente o CMR), las empresas han parado las orejas, pero casi nunca escuchan nada. |