Presidenta del Banco Mundial de la Mujer Nancy Barry es presidenta del Banco Mundial de la Mujer desde 1990. Esta entidad es una red integrada por 51 instituciones de microfinanzas y bancos que proveen servicios financieros a más de 18 millones de clientes en todo el mundo. Si las microfinanzas fueran una mujer, ¿cómo sería? Fuerte e innovadora. Capaz de usar poco pero realizar mucho. Linda, pero no tanto. Robusta, no gorda. Con ropas sencillas, pero a la vez elegantes. Sencilla pero compleja. ¿Las mujeres son mejores clientes? Sí. Tienen una visión de largo plazo. Un hombre quiere un crédito para que su negocio crezca rápidamente y la mujer no. El crecimiento es más orgánico. Pero los hombres pobres también son buenos pagadores (aunque las mujeres son un poco mejores). Si las microfinanzas son buen negocio, ¿por qué no entran los bancos? Los banqueros son esnobs. Viven en un mundo estrecho, creen que los pobres no son iguales que los ricos. Son muy distantes en cultura, mentalidad y actitud. El negocio de remesas es un nuevo nicho de microfinanzas. ¿Cómo aprovecharlas? En al, las remesas que mandan los hombres son iguales a las de las mujeres: como 150 dólares al mes. Menos de 5% de este dinero pasa por los bancos. En India este porcentaje es de 70%. Este flujo puede subir de 5 a 20% con el producto más interesante de las microfinanzas: el crédito a la vivienda. Usted dice que el modelo del Grameen Bank ya es viejo y costoso. ¿Cuál es el nuevo paradigma? Que las microfinancieras sean multiproducto, es decir, que ofrezcan ahorro, créditos de diversos tipos y seguros; que contengan una combinación de tecnología y de relación personal; que diversifiquen haciendo alianzas con negocios y agentes que les permitan mantener bajos costos; y que se integren a los mercados de capitales. |