‘El ranking de las 500 mayores empresas de México’ es un microscopio para apreciar, desde lo más pequeño, lo que está ocurriendo en la macroeconomía. Sólo basta mirar las firmas que más han incrementado sus ventas. Estas cifras coinciden con los sectores que lideran el crecimiento del PIB. Aunque los datos corresponden al ejercicio del año pasado, luego de un primer semestre flojo, a partir del tercero y del cuarto de 2005 se puede apreciar que la recuperación económica tomó más fuerza, para culminar en un brillante primer trimestre de 2006: 5.5% de variación del PIB. Es la cifra más alta de crecimiento económico trimestral anualizado del sexenio de Fox. Esto ha llevado a los diversos agentes a revisar sus pronósticos para 2006 al alza, de rangos de crecimiento entre 2.8 y 3.5% a rangos 3 y 4%. La exportación de automóviles se ha incrementado, también mejoró el transporte, almacenaje, construcción y comunicaciones y los servicios financieros. Pese a la apreciación del peso en 2005, la clave de estas mejores cifras ha estado en el incremento de la demanda interna. A su vez, ésta se apoya en mejores condiciones financieras internas y en la estabilidad de precios, y un tipo de cambio más débil (las remesas ya representan casi el doble de la inversión extranjera directa). El origen de todo: mercados internacionales rebosantes de liquidez, una menor aversión al riesgo de los mercados emergentes como México, un mayor crecimiento económico mundial y precios más altos de las materias primas (en especial el petróleo), derivados de la demanda asiática. 2007 traerá mayor incertidumbre. El PIB se situará entre 2.7 y 3.8%, y entidades como BBVA esperan que Banxico suspenda las bajas a la tasa de interés para evitar depreciaciones agresivas del peso y presiones inflacionarias. Los riesgos: una baja del precio del petróleo, y un aumento de las tasas de interés en EU, que disminuya las exportaciones mexicanas y el apetito de los inversionistas por el riesgo mexicano. |