Ésta es una frase con una larga tradición, que sale de la sala de juntas de los corporativos con aparente sinceridad: "Queridos accionistas y público en general: ‘nuestro confiable ejecutivo renuncia para pasar más tiempo con su familia’". En algunas ocasiones es cierto. La familia jala, pero los grandes recortes de personal y los problemas de imagen de los corporativos han hecho más común que la frase sea parte de un acuerdo de terminación laboral cuidadosamente escrito. Un ejecutivo que sale despedido o que renuncia, desacreditado, suele aceptar con presteza estos términos. "Hay dos expresiones clave: Una es ‘pasar más tiempo con su familia’ y la otra es ‘se va para atender otros intereses’", comenta Hal Reiter, de Herbert Mines Associates, una firma que recluta ejecutivos de Nueva York. "¿A quién están engañando?" Ejecutivos de Sprint Nextel, eBay y 3Com usaron esta frase en 2006, como hicieron en los últimos cinco años los ejecutivos de Enron, Kmart, Zales, Qwest, Pepsi, DoubleClick. Una revisión a los acuerdos de terminación laboral revela, por ejemplo, que la compañía Zales estipuló que "podrá suspender cualquier pago" a su directora ejecutiva, Beryl B. Raff, si llegara a hacer comentarios a su salida. Raff renunció en 2001, tras pobres resultados. Al momento de su salida, le dijo a un reportero: "Esta tarde manejaré en carpool (el carril exclusivo para autos con más de un pasajero). Y mi hijo está muy emocionado por eso". Pero esa emoción le duró poco y Raff inició un nuevo trabajo como vicepresidenta senior de J. C. Penney tres meses después. |