Editorial
Cuando todo funciona
El mercado inmobiliario despega porque, de repente, todo encajó. Sólo falta que las afores puedan invertir.

Los astros se alinearon por una vez. El sector inmobiliario vive el principio de una gran era de expansión gracias a las tasas de interés de un dígito, la liquidez internacional y el crecimiento gradual pero constante de la clase media mexicana.

Las inversiones superan los 1,200 millones de dólares al año y esto sólo es el principio, porque hay mucho espacio para crecer. Las empresas de tecnología necesitan suelo donde poner fábricas de televisores; las de retail, espacio urbano para levantar almacenes donde se vendan esas pantallas; las desarrolladoras, el lugar donde edificar las viviendas en las que habitarán los que las compran. Por qué no hablar de los centros turísticos, hospitales, escuelas, aeropuertos y, además, carreteras... es el arranque de un movimiento en busca de tierra y de cómo rentabilizarla, en el que se están posicionando grupos estratégicos de cuatro tipos: los fondos de capital que quieren su parte del pastel, los desarrolladores locales que tienen tierras y conocimiento del mercado, los constructores que edifican, y las entidades financieras que financian este auge.

Lo más interesante es que de este empuje pueden beneficiarse los ejidatarios más modestos, si están ubicados en un área estratégica, o los propietarios de una gran extensión de terreno. Si usted es dueño o socio en algún predio de 50,000 metros cuadrados en las afueras de una ciudad de tamaño medio, felicidades: es su oportunidad.

Y si no es así, espere. En algún momento este auge llegará, sin duda, a inversionistas medianos y pequeños, y sería deseable que fuera cuanto antes. Las sibras (sociedades de inversión en bienes raíces, que permiten comprar ‘acciones’ de un desarrollo) son, indudablemente, la fórmula de inversión inmobiliaria del futuro, pero están aún en pañales ante la abundancia de dinero en el mercado. La segunda opción, que exige un paso adelante por parte de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, es cambiar el régimen de inversión de las afores, pues éstas puedan invertir en proyectos inmobiliarios de este tipo.

La seguridad de la inversión puede garantizarse por medio de una calificadora y, sin duda, supone una opción inmejorable para que las afores mejoren sus bajísimos rendimientos. Cuanto antes se haga, mejor.

Como ante todo boom, hay que preguntarse si nos encontramos frente a la burbuja. Son los primeros años de un ciclo que promete ser largo mientras se desacelera el mercado estadounidense y los fondos de capital privado o los REIT (fondos estadounidenses que invierten en propiedad inmobiliaria), buscan un mercado que sea todavía mucho más rentable. La burbuja se ve lejana ante la incuestionable seguridad que da el suelo –un activo que en un país en crecimiento sólo puede revalorizarse– y la estabilidad económica.

Sin duda, de este sector saldrán los empresarios del futuro, los Jeff Bezos o Larry Page y Sergei Brin de nuestro mercado inmobiliario, quizá no tan sexy como el de internet pero mucho más seguro. Traemos en portada a MRP, nacida hace tan sólo tres años; muchas de estas empresas y emprendedores del sector inmobiliario aún están en proceso de maduración, pero otros ya la han alcanzado: Acosta Verde, Gicsa, Finsa o Umbral, que dispusieron, o al menos tienen a su alcance, fondos de capital en los que pueden sostener su crecimiento.

No puede decir lo mismo la industria de fondos de capital privado, que busca empresas de alto crecimiento o que se encuentren en fase de arranque y tengan potencial, para anidar allí sus inversiones, como veremos en nuestra próxima edición, dedicada a los emprendedores mexicanos. Faltan muchos elementos para que también se alineen las estrellas de esta ‘constelación’: una Comisión Bancaria menos proteccionista y más promotora, empresarios con menos reverencia al control accionario y, sobre todo, más y más emprendedores dispuestos a comerse el mercado. Entonces, dejaremos de depender de la alineación de los planetas.

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